martes, 11 de marzo de 2008

TE VI LLEGAR

Palabra, te vi llegar
aún verde pero ansiosa
por anidarte dichosa
en mi boca, que es tu hogar,
y en mis manos, las del mar.
Palabra, tú, mi destino,
eres último camino
entre mi papel escrito
y mi voz, que ya es un grito.
La voz de seda o de espino.

Palabra, vienes vestida
en tu vértice más claro
de la luz, bendito faro,
de mil gargantas salida.
Eres parte de mi vida,
en lo fugaz y en lo cierto.
Cruzamos algún desierto
de arena dura, rutinas
de un cuaderno blanco en ruinas.
Palabra, besa a este muerto.

4 comentarios:

Vivian dijo...

Hola JuanM
¡Vine a visitarte canalla! Te he tenido abandonado, pero ando a mil con algunas cosillas (sin importancia).
Este poema es re-lindo. Ya lo había leído. Tu esposa es una afortunada por tener a alguien que le dedica versos. Eso me gusta.
Ahora me iré porque mañana viajo por trabajo, pero te dejo un abrazo grande.
Cariños

mi primo y yo dijo...

¡¡Ya era hora, mujer!!

Me alegra verte pasar por aquí.

Veo que estás ocupada en cosas nuevas y eso me gusta.

Muchas gracias por tus palabras.

Otro abrazo grande para ti.

Esther dijo...

Hola, primo español

Pasé por el blog y me detuve aquí, con estas palabras... Me detuve en los primeros versos: la palabra, ésa, todavía joven (la imagino cristalina de puro jovencita que es), deslizándose por la garganta (grito, susurro) y por las manos (letra y dibujo). Bellas líneas, JuanManué.

Sólo... no comprendí el último verso. Se me escapa. Pero no es muy grave ¡ya bastante que haya comprendido todos los otros, sabes que la poesía no es mi fuerte! (jejejeje)

Un abrazo,
Esther

mi primo y yo dijo...

Esther, prima,

siempre dibujas los comentarios a mis textos de manera especial. Y me gusta.

¡¡Y eso que no entiendes de poesía!! ¡¡Já!!

Otro abrazo para ti.