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martes, 13 de abril de 2010

LA POESÍA

Nunca esperé más de lo que te pedí,
y, sin embargo, estás aquí.
Apenas me conoces (no hay porqué)
pero estás en mí.

LA POESÍA

Busca acomodo en mi hombro sin apenas esfuerzo.
Obviamente, la ignoro.
Ando yo prevenido contra sus malas artes,
venenos y celadas.
Dioses sin brújula falsean nortes, rumbos,
para encallar en ella.
Confunde, te confunde, con nombres y olores.
Cicatrices deja en pieles ajenas
sin pudor ni cuidado de evitar marcas o huellas.
Domeña el tiempo en cuerpos y caminos.
Se sienta en mi hombro,
balancea sus piernas y sonríe.
Susurra al oído y, entonces, la oigo.
Afortunadamente.

domingo, 15 de marzo de 2009

Dame tu mano


Formo parte de un club de senderismo.

Lo mismo realizamos rutas familiares que participamos en Travesías de resistencia, generalmente por Andalucía.

Con el paso del tiempo te das cuenta que el sufrimiento une y que el mayor premio es el abrazo final con los compañeros y compañeras que participan en tales eventos, sea cual sea el resultado.

Estas décimas va por ellos y ellas.

Dame tu mano

Y no es ser el primero,
ni el deseo de ganar
lo que me anima a llegar.
Este es el premio que quiero:
llegar juntos, compañero.

Camino, ahora, sin prisa,
presto a dar esa sonrisa
que un día fue para mí
bálsamo que recibí
cuando la fatiga avisa.

El esfuerzo no es en vano.
Un apoyo buscarás,
entonces comprobarás
que siempre, tarde o temprano,
alguien te dará la mano.

Cuando me encuentro cansado
una voz corre a mi lado
con un “ya estamos ahí”.
Y me olvido que sufrí
si juntos hemos llegado.

viernes, 3 de octubre de 2008

Te fuiste con el Sol

Hace poco publiqué estos versos en Prosófagos.

Hice una especie de introducción al tema. Al poco de publicarlo, ñam, una excelente escritora que pulula por el foro, me dejó un comentario tan acertado, tan lleno de imágenes, construyendo una descripción fabulosa del personaje, que no pude resistir la tentación de pedirle permiso para reproducir su comentario y así engrandecer la figura del homenajeado.

Aquí va la introducción, los versos y la palabra y su valía en los comentarios de ñam.

"Ahora hace veinticinco años que murió José Pérez Ocaña. Andaluz afincado en la Barcelona de los 70. Persona, artista, homosexual, libre.
De Ocaña siempre llevaré una respuesta suya que le escuché en una entrevista en un programa radiofónico de madrugada y decía algo más o menos así:

- Ocaña, para ti ¿qué es la cosa más triste?

- Lo más triste para mi es cerrar un libro y no saber lo que he leído.

Valgan estas rimas como sencillo homenaje.

Hay cosas que nunca mueren."

TE FUISTE CON EL SOL

Tú, luz en la oscuridad
de un tiempo, en una nación
de misa y comunión,
devota a la autoridad,
banderas y falsedad.

Tú, aire renovado
en un moribundo estado
en donde la voz alzaste,
con valor te rebelaste
dignificando el pecado.

Tú, diablo controvertido,
nos dejaste tu legado
aun cuando estés olvidado.
Siempre huiste del balido,
libre loco travestido.

Mas, no es cosa que extraña
pues es normal en España
lapidar al diferente
que provoca con la mente.
Por eso me gusta Ocaña.

JuanManué

Comentario de ñam:

"Y a mí. Y mucho.

Gracias Juanmanué, por este homenaje. Si me permites voy a poner un par de enlaces aquí referidos a Ocaña.Ocaña, tan auténtico, tan humano, tan analfabeto, tan instintivo, tan natural, tan listo, tan mariconazo, tan tierno, tan valiente... En fin, que viva Ocaña, y mil veces, un tío con un par de cojones (pero de los de verdad, de los capaces de cantarse el Yo soy esa en un bar lleno de gente en la España de los setenta absurdamente vestido de coplera. Esos, esos son cojones, a ver cuantos machoman de esos tan gallitos que se ven por ahí serían capaces. Y no entonces, ¡hoy!)

"Siempre huiste del balido,
libre loco travestido."

Ole, compañero"

domingo, 6 de julio de 2008

TURBULENCIAS

El aura mística del arribo
es flecha pretérita, e infértil,
en un presente de ojos abiertos
y palabras gastadas,
mutiladas,
presas en jardines inundados
por escombros y estatuas muertas.

Los vientos empujan y desorientan.
La escalera, en espiral,
nunca tuvo balaustradas.
Así, el vacío flanqueante,
de tan común,
se hizo cotidiano.

Diógenes facilitó el camino.
Es dura la gimnasia del recuerdo
cuando las manos andan vacías,
los labios murmuran a solas
y el olor de la piel,
último vestigio de una presencia,
ya va en retirada.

Imágenes brotan de cualquier rincón,
de cualquier cajón;
inesperado.
Colores que ya no existen.
Si alguna vez existieron
murieron en el revelado.

Colores que ya no existen.

Como esa sonrisa.

martes, 13 de mayo de 2008

HOY NO QUIERO ESCRIBIR

Hoy no quiero escribir.
No me apetece, simplemente.
Empecé a buscar colores por las nubes
sin darme cuenta que ya había anochecido.

Hoy no quiero escribir.
No quiero parir versos,
ajustar sílabas,
cotejar rimas,
escuchar los ritmos.

Hoy no quiero escribir.
Ni crear metáforas de amor.
No.
No.
Hoy mi poesía no derrumbará muros
pues lancé tan lejos el cristal de los sueños
que apenas puedo ver donde cayeron los trozos.

Hoy no quiero escribir.
El lápiz, prolongación de mis huesos,
receptor de mi mente, tiene fría la piel.
No lo reconozco
y me da miedo.

Hoy no quiero escribir.
Tengo derecho.
Debo guardar callado luto por la musa
que mis palabras forjaba.
He de esperarla aquí,
en el escalón de mi puerta,
por si le da por regresar.

Hoy no quiero escribir.
No me apetece.
Simplemente:
no estás aquí.

martes, 11 de marzo de 2008

Poema para estos días grises

Para Merchi, mi compañera.


Hoy me gustaría acuchillar al tiempo.

Ese tiempo que se aferra a tu garganta,
que inunda tus ojos
y te deja sin palabras.

Hoy me gustaría acuchillar al tiempo.

Por el adiós eterno del que se va,
por el dolor del que se queda,
por el sufrimiento en la espera.

Mañana seré otra vez payaso
para verte reír,
me caeré con mis grandes zapatos
para verte feliz,
me mojaré con mi flor de agua
para verte reír feliz,
y te cantaré una canción al oído,
esa que sólo es para ti.

Amor.
Amor fugaz.
Amor poeta.
Amor fugaz y poeta.

Amor.
Amor polvo del camino
de veintiocho estaciones.
Amor diario que descansa en la noche,
cada noche,
en el perfil de tu cuerpo,
molde justo de mi cuerpo.
Amor, que no mides lo que doy.
Bien sabes lo que soy.

Amor, hoy me gustaría acuchillar al tiempo
pero…no puedo.

Sólo puedo acariciarte las mejillas.
Y me ahogo en ellas.

TE VI LLEGAR

Palabra, te vi llegar
aún verde pero ansiosa
por anidarte dichosa
en mi boca, que es tu hogar,
y en mis manos, las del mar.
Palabra, tú, mi destino,
eres último camino
entre mi papel escrito
y mi voz, que ya es un grito.
La voz de seda o de espino.

Palabra, vienes vestida
en tu vértice más claro
de la luz, bendito faro,
de mil gargantas salida.
Eres parte de mi vida,
en lo fugaz y en lo cierto.
Cruzamos algún desierto
de arena dura, rutinas
de un cuaderno blanco en ruinas.
Palabra, besa a este muerto.

martes, 25 de diciembre de 2007

SENTIR

Me gusta moverme, al menos lo intento, en el mundo de las rimas y sus estructuras. Pero, de vez en cuando, aparecen las rimas blancas, los versos libres. Cuando aparecen es porque el verbo y la imagen son más rápidas que mi capacidad, corta de por sí, de contar y agrupar.

Quizás nazcan por la inspiración.

Quizás por la necesidad.


SENTIR

La mano quiso que fuera.
Y fui.
La risa quiso que volara.
Me hizo pájaro.

La mano me dio su risa.
La risa me dio su mano.

Y aprendí, pues me enseñaron.
Aprendí a ser humilde
pero con el rostro alzado.
Aprendí que las luces de neón
esconden más de lo mostrado.
Aprendí que reírme de mí mismo
era primordial para quererme,
para comprenderme,
para respetarme.
Aprendí que el amor no es sólo fuego,
que el amor es un abrazo.

Todo eso aprendí.

Pero, a veces,
(hoy es a veces)
me gustaría creer en algo…
en un no sé qué…
en un qué sé yo…
para volver a sentir.

Sentir.

Sentir, padre, tu risa bendita.
Sentir, madre, tu bendita mano.

Volver a sentir.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

DÉJAME (Poema para mis hijas)

El viento te está llamando
entre los bosques de robles.
De tus alas, ve cuidando,
que su fuerza no las doble.

Déjame que hable con él.
Ya le conozco.
¿Me dejarás?

El sol te espera con su manto
de luces y de colores.
¡Espera! no acerques tanto
tus plumas a sus calores.

Déjame que hable con él.
Ya le conozco.
¿Me dejarás?

La mar se inventa un color
para poderte atrapar.
Sales, colores y olor
son trampas para naufragar.

Déjame que hable con ella.
Ya la conozco.
¿Me dejarás?

No, claro que no. No me dejarás.
Por que serás tú quien hable
con el viento,
con el sol,
con la mar.
Serás tú quien vuele.
Seguro que aprenderás.
Yo te veré volar.

Pero,
mientras no vueles,
volveré para dejarte
mi beso de amanecer en tu frente.
Como he hecho hoy.
Como he hecho siempre.

domingo, 9 de diciembre de 2007

SONETO PARA MI

Es tan sencillo vencer al pasado
cuando vas navegando en la memoria
para darle la vuelta a la historia
en que una vez saliste derrotado.

Baja del sillón donde estás sentado,
encara a la tormenta disuasoria
y no esperes encontrar la victoria
si todas tus fuerzas no has empleado.

En la derrota el pago se hace caro
si en la lucha pierdes hasta el sombrero.
Mas, es preciso erguirse con descaro

para encarar de nuevo al aguacero,
que moja desde el vate más preclaro
hasta el más humilde de los arrieros.

DATOS PARA EL AMOR

Se rompen las barreras y ya está.
Se adoptan como hijos a Dudas y a Temores,
en el mismo momento en que apareces como Saturno.

Sin más demora, afianzas el brazo
de un querubín de pulso vacilante,
para que su impacto desgarre de emociones
el tímido roce de dos manos.

Y ya las voces no son voces, sino cantos,
los gestos serán la perfección del movimiento,
los olores serán sellos de identidad
mientras esta droga tenga efecto.
(Curioso es que los demás no perciban todo esto)

Y el complemento.

Sábanas que vuelan sobre las cabezas,
como techos de mercadillo callejero,
que no descansarán ni un momento
mientras dos cuerpos sean parte del juego.

Sábanas de raso, de encaje, a rayas,
a cuadros (¡a cuadros! ¿recuerdas?).

No hay mejor papel para envolver el amor.

MANOS

Ni mucho ni poco he dado,
mas, si caído me vi
pronto una mano sentí.
Mano que me ha levantado,
para andar me ha empujado
por la senda ya hollada
de regreso a la camada
en donde esa mano amiga,
ante mis dudas, me abriga.
Sin las manos, no soy nada.

VIVO ESTOY

No vaciles en herir
con tu espada afilada,
lo que ayer fue, hoy es nada,
por eso no he de morir.
Y si ayer tocó reír
hoy mi amor he de aventarlo
para poder animarlo.
Que el desamor no es la muerte,
yo estoy vivo, por suerte,
para volver a retarlo.