Este escrito no deja de ser un ejercicio, curioso, de algunos versos en octosílabos, endecasílabos y alejandrinos sobre un mismo tema, una reprodución que tenemos en casa del cuadro de Salvador Dalí: Muchacha mirando por la ventana.
Por ser así (y por que nos da la gana) le mandamos estos versos y estos besos a nuestra prima Marizó de Barcelona.
Muchacha mirando por la ventana
Ventana abierta a la vida.
De la frontera del marco
a su mirada perdida.
Y el punto de fuga: un barco.
El pincel dona luz sobre la usura,
blanca y muda, de un lienzo no empezado
que confia en el poder de la pintura
para sentir un cuerpo reclinado.
El aire, imperceptible, no traspasa el velo
que se acopla, vehemente, con la piel en espera
de gastadas miradas, desde el tacón al pelo.
Mirada de un reverso; de sus ojos frontera.
TRAS LAS HUELLAS
-
Tras las huellas, así se llama un pequeño libro de un gran poeta llamado
David Romero Raposo. Es un libro, como decía, pequeño en tamaño físico, pero
enorm...
Hace 3 días